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Proceso creativo

Plantearse hacer una colección de joyas nueva es un proceso largo, sobretodo si partes de la nada. 

La última colección que os he presentado no nace de un día de inspiración. El primer planteamiento fue precisamente el de «quiero hacer una colección nueva».

A partir de ahí empieza el trabajo, los días pensando en algo que sea bonito, accesible a todo el público, diferente a todo lo que está diseñado ( por lo menos a lo que yo conozco),…

Lo primero es buscar el hilo conductor, en este caso fueron las flores, pero he de reconocer que de la idea inicial a lo que después hice pasaron varios días en los que di muchas vueltas a muchas flores, pensé en hacer  diseños realistas de diferentes flores pero todo me resultaba demasiado ostentoso, un poco hortera. Al final me decanté por lo infantil, el dibujo que  cualquier niño haría , algo mucho más sencillo y en la línea que a mí más cómoda me hace sentir.

Una vez decidido el tipo de flor que haría había que pensar en cómo llevarlo a cabo para que pudiera ser una colección bonita y asequible. Esto significa otros muchos días de trabajo buscando el diseño perfecto para ello, tener claro el modo de trabajo para elaborarla y así evitar fallos a la hora de trabajar.

El resultado de todo esto es FLORA , y estoy muy contenta ya que debo ser yo la primera que esté segura de lo que hago es bonito , y puedo deciros que esta vez estoy convencida de ello. Espero que vosotros penséis lo mismo.

https://lauradeolga.com/flora/

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Libélula de plata

El encargo era una libélula de plata. Un colgante para regalar a una madre exigente.

Las libélulas están mil veces hechas por lo que el diseño ya me imponía. Tenía que ser algo diferente a lo que había y con sello propio.

Una vez clara la idea en mi cabeza me puse manos a la obra:

1- Lo primero es cortar las alas de la libélula, sacar la forma de una chapa de plata cortando con la segueta.

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2- Cortar y preparar la segunda chapa que se soldaría a las alas superiores.

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Deben quedar limadas y lijadas por el interior ya que luego se sueldan sobre el ala y ya no se pueden arreglar.

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3- Recortar las alas y limar.

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4- Una vez tengo hechas las 4 alas hay que lijarlas perfectamente para que queden planas y lisas. Os contaré un secreto, los planos son de lo más difícil de la joyería porque hay que darles muy buen acabado ya que en el momento que se pule reflejan el mínimo defecto.

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5- El cuerpo de la libélula está hecho con hilo redondo de plata. Hay que estirarlo al grosor que deseamos y ,en este caso, limar la parte trasera en plano y hacer la parte inferior un poco más fina, para darle forma.

6- Hacer el chatón redondo que conformará la cabeza.

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7- Ahora que ya tengo todas las partes de la libélula hay que empezar a soldar.

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8- Otro repaso de lija y a darle al azabache. Hay que cortar una pieza redonda y luego ajustarla al chatón de la cabeza.

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9- El colgante era para poner en un collar con cierre bastante grande por lo que tomé la decisión de hacer un asa que se abra,con un cierre de seguridad,  de modo que podemos ponerla casi en cualquier collar.

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10- Llego a la fase del pulido, a manchar manos y a hacer brillar este colgante tan bonito que así quedó.

 

Colgante de plata y azabache. PVP: 90€
Colgante de plata y azabache.
PVP: 90€
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¿En qué mercadillo me pongo?

expositor

Estoy saturada de mercadillos.

Quiero que la gente conozca mis joyas,  las vean,  las prueben, que las puedan tocar. Internet es un gran mundo pero le falta el probador.

Busco una vía para mostrar mi trabajo y la solución evidente son los mercadillos.  Estamos en racha, hay dos millones entre los que elegir pero , ¿cuál es el mío?. Me gustaría algo muy enfocado a la artesanía, al hecho a mano real. Algo cuidado, organizado y con un público no desorbitado, entre demasiada gente es difícil moverse y mirar las cosas tranquilamente.

Aprovechando el mes que me tuve que tomar de asuntos propios fui a ver un par de mercadillos.

El primero me pareció un desastre. Todos los puestos estaban mezclados unos con otros , no sabías si la chica que vendía la miel también te podía encasquetar un collar de perro. No había ninguna diferencia entre negocios serios y la gente que en una mesa había mangado 4 tebeos que tenía por casa y ocho gorros tejidos por su abuela. Ni si quiera podías saber el nombre de la mayoría de puestos, ya que ni ellos se anunciaban ni el mapa que aportaba la organización aclaraba nada. Mucho desorden,mucha gente,  demasiadas cosas sin rasero aparente, música atronadora y discotequera ,…

El segundo no se quedaba atrás en lo que a música estridente se refiere pero estaba mucho más organizado. Parece que sí exigen un mínimo a los participantes en cuanto a lo que ofertan y a la manera de mostrarlo. También es más pequeño, con lo que resulta más ordenado, más acogedor y más limpio.

He de decir que antes de ir a verlos ya había solicitado información y el primero , el más desorganizado, funciona mucho mejor a la hora de responder. Bueno, no es que funcione mejor, es que es el único que me contestó. De hecho envié formularios y correos a diestro y siniestro y sólo tengo una respuesta. No os penséis que es porque mis productos no interesan, porque no saben quién soy ni a qué me dedico.

Sigo buscando así que  ¡organizadores del mundo, enviadme información!

 

 

 

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El coste del tiempo

Llevo días dándole vueltas a lo que cuesta mi tiempo.

Resulta que ahora tengo una pequeña empresa y tengo que sacar tiempo para trabajar en el taller, diseñar , hacer mis croquis (se me da fatal el dibujo), escribir en el blog , hacer fotografías a las piezas y tratarlas , actualizar todo tipo de redes sociales,… Además, los fines de semana trabajo en un bar, pero ahí parece más fácil ponerle precio al trabajo. La gente en los bares cobra «a tanto la hora» , independientemente de que haya mucha gente o poca. Yo no lo acabo de ver muy justo pero suele ser así.

Si yo en el taller cobrara «a tanto la hora» los precios se dispararían pero también me pregunto por qué mi trabajo en el taller tiene que ser más barato que mi trabajo en el bar.

No me acuerdo dónde vi una especie de fórmula para calcular el precio de una pieza artesana pero era así:

(Precio del metal empleado + horas de trabajo) * 2

En el mismo sitio donde ponía la fórmula también explicaba que la hora de trabajo deberíamos cobrarla entre 6€ y 8€.

¿Cuánto debemos cobrar por ese tiempo que gastamos en pensar un diseño? ¿Qué parte de ese tiempo es realmente fructífera y debemos cobrar? ¿ A cuánto está el kilo de diseños?

No sé , estoy empezando y me gusta poner un precio asequible para que la gente pueda acceder a ello pero , por otro lado, no sé si así estoy despreciando mi trabajo y cobrando menos de lo que vale. O, a lo mejor, es verdad que mi tiempo es perdido , que no debo cobrarlo, que no lo vale.

Se admiten sugerencias.

Gracias.

 

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Conversaciones de artesanas

Mi taller de joyería es muy básico, tengo medios rudimentarios pero tiene la magia de hacer que todo tenga más mérito , que sea más artesanal.

El otro día estuve en el taller de una artesana,  María Pérez , y me estuvo contando cómo empezó . Me encantó escucharla porque me pareció una lucha de verdad, un interés surgido de la casualidad y un riesgo al coger un camino totalmente desconocido. La conversación regada con café y palmeritas siguió hacia la cruda realidad , la de personas que trabajamos con pocos medios, que queremos luchar por hacernos un hueco (aunque pienso que el hueco de María ya es grande por sus méritos) y que nos encontramos con que el uso de la microfusión, las impresoras en 3D ,…  nos hacen muy difícil competir.

No perdemos la esperanza, valoramos lo que hacemos y sobretodo tenemos ilusión en nuestro proyecto.

Otra cosa llamativa de María Pérez es que también se dedica a la enseñanza. Imparte clases de joyería y de talla de azabache. Me hizo recordar mi primer día en clase de joyería. Me presenté a la profesora y ella me preguntó qué relación tenía con la joyería , si mis padres tenían taller o tienda y le dije que no. Su respuesta fue desalentadora : «Y ,entonces,¿qué haces aquí?» . Pues aprender un oficio con el que salir adelante aunque no tenga padrino debería haber sido mi respuesta pero no tuve valor para decírselo y ahora pienso en llegar a algo para poder explicarle algún día lo que hacía yo allí.

Gracias María Pérez por enseñar sin preguntar procedencia y tener ganas de hacer llegar a más gente este oficio.

 

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Las joyas que nos regala la naturaleza 2

  

Aquí podéis ver en donde nacen las YESCAS.

Un paseo por el monte,sin cansar,al lado de casa, y me encuentro con un tesoro.No son muy grandes pero tienen unos colores guapísimos.Mirad:

  

Ahora queda el proceso de diseño.¿Dónde las encajo?¿Qué me piden estas YESCAS?A mi ,personalmente,me parece un proceso muy complicado.Buscar la originalidad,la adaptación a la forma de la YESCA,buscar un resultado bonito,que realmente sea una pieza que se pueda lucir,…

Espero poder enseñaros pronto el resultado.